Viernes, Julio 21, 2017

Pasión Bonaventuriana: “Soy Manuel, me desempeño como vigilante y me apasiona la Arquitectura”

Pasíon Bonaventuriana :: Pasíon Bonaventuriana

Soy Manuel Herrera Villarreal, un hombre de 42 años que aún tiene retos consigo mismo y con la vida. Hace 2 años trabajo en el área de la vigilancia y desde julio de 2013 me desempeño como guarda en el Campus de la Universidad de San Buenaventura, lugar en el que solo me han llegado bendiciones porque, además, estoy estudiando la profesión de mis sueños: Arquitectura.

Mi historia comenzó en 1995, año en el que me retiré de la Armada Nacional cuando era suboficial de la Infantería de Marina. Por esos días conocí a un señor arquitecto que me brindó trabajo como ayudante suyo y a quien hoy rindo tributo porque ya se encuentra en el cielo. Ahí, a su lado, pude conocer este apasionante mundo del diseño y con sus enseñanzas, aprendí muchos aspectos de la profesión, sin embargo, por cuestiones de la vida, en aquellos momentos no pude dedicarme a estudiar, pero el deseo de hacerlo había quedado intacto.

“El Reto ahora es Conmigo”

El año pasado, trabajando en la respetable área de la seguridad y, luego de haber sido suboficial y de haber trabajado como instructor militar en un colegio, las ganas por convertirme en arquitecto no se me habían desvanecido y, precisamente, con la entrada a la Universidad se me dio la ocasión para acercarme nuevamente a la Arquitectura.

Cuando ingresé en el mes de julio del año pasado, me percaté que en septiembre se iba a realizar en el Campus un importante seminario de Arquitectura, por lo que me entusiasmé y comencé a ahorrar dinero con el propósito de asistir. El día en que comenzó el evento, aún no había alcanzado a reunir el valor suficiente de la inscripción, sin embargo, como pude, logré hacerlo y llegué a la decanatura de la Facultad y cancelé el valor. La sorpresa mía llegó a los pocos minutos cuando me llamaron para decirme que regresara por el dinero pues, en vista del gran interés notaron en mí, me permitirían asistir en calidad de invitado al seminario.

Desde ese día estoy eternamente agradecido con las directivas de la Universidad, porque a raíz de mi persistencia y de la pasión que vieron en mí por la profesión, me brindaron una beca del 30% para cursarla; por eso es que con mucho orgullo me encuentro hoy en primer semestre, alternando mi trabajo con los estudios, haciendo esfuerzos y poniendo todas mis energías para realizar por completo mi sueño.